había una que otra vez...
Los cuentos que nos contaron contados como se nos canta.
jueves, 8 de mayo de 2014
Cajitas felices
El año pasado con los chicos de 4to. B de La Gruta llevamos a cabo este hermoso proyecto con fines solidarios. Mi mamá me había traído de Italia un libro torre, un objeto increíble que tiene la particularidad de ser relato, imagen y juego al mismo tiempo. Se nos ocurrió hacer lo mismo para regalarle a las nenas de un hogar. los chicos escribieron los cuentos, realizaron el diseño y hasta las cajitas y como broche de oro, fueron a leer sus historias al hogar. Un recuerdo imborrable de una jornada conmovedora...
jueves, 10 de abril de 2014
Continuidades...
En el centenario de Cortázar se esperan muchos homenajes de diversa índole. Nosotros decidimos homenajearlo tomando su obra como punto de partida para seguir creando historias. Cuatro alumnos de 6to. año del Instituto Pedro Giachino escribieron el argumento de la famosa novela que lee el hombre sentado en el sillón de terciopelo verde en "Continuidad de los parques".
Todo comenzo ese frio dia de julio , ella volvia de su trabajo, cansada, Sin animos de llegar a su casa , de ver a su marido, esa hostil y violenta persona con la que se habia casado años atras.
Caminaba, lento, pensando en todos sus problemas y en los que se podria haber evitado si no se hubiera casado, en lo feliz que seria estando sola, o acompañada, pero no por el.
Justo en ese instante, como en una pelicula, se choco con un hombre que caminaba en sentido contrario al de ella.
Lo miro, le pidio disculpas, y supo que su vida cambiaria desde ese momento en adelante.
Lo observo durante un instante, alto , apuesto, fuerte, de tes oscura y ojos color miel, le parecio una persona muy apuesta pero aun asi supo disimularlo.
El acepto las disculpas y con tono ironico le dijo:- presta mas atencion la proxima , bonita-
Al escucharlo hablar , algo, una emocion, no sabia bien cual, recorrio su cuerpo, tenia una hermosa voz, sumada a su belleza natural.
Al no recibir respuesta, el hombre acotó:- si quieres podemos ir a tomar un cafe, para compensar la mala forma en la que nos conocimos-
Ella no sabia que decir, se olvido de todo lo malo, y, un poco nerviosa respondio un simple:- acepto-. Sin importarle que pensaria su marido por llegar mas tarde a su casa.
Ambos emprendieron el recorrido hacia la cafeteria del pueblo.
Una vez dentro comenzaron a charlar, y, entre otras tantas cosas, ella le conto que estaba casada, que vivia junto a su marido en una cabaña ubicada al rededor de un gran parque de robles, le comento que su esposo era un hombre de negocios , y que habia veces que no estaba en su casa por uno o dos dias, pero sin embargo, cuando volvia su presencia en la casa era un caos, el la maltrataba y la hacia sentir como si fuese su sirvienta , siendo que tenian un mayordomo, le conto que muchas veces le pegaba y dejaba hematomas de gran tamaño, y que lo unico que hacia era sentarse en su sillon a leer novelas mientras fumaba cigarrillos. Eso a ella la irritaba muchisimo pero no podia hacer nada por miedo a que este responda con violencia.
Estaba cansada, eso era seguro , pero solo podia aguantar, resistir , y condenarse a una vida junto a el.
A medida que ella iba desarrollando su historia el se sentia cada vez mas interesado, hasta el punto tal de sentir ira e impotencia.
Le pregunto que podia hacer por ella, ya que no podia vivir mas asi, y al no recibir mas que lagrimas como respuestas le dijo que él , con o sin su ayuda , iba a interferir, y que su marido no iba a molestarla nunca mas.
El sentimiento que esto le provoco a ella fue increible , quiso decirselo , pero no pudo, aun asi esta acepto y le pidio por favor verse nuevamente.
Le agradecio una y otra vez y antes de despedirse acordaron verse a escondidas de su esposo el dia siguiente. El la beso apasionadamente.
Ella no dijo nada, pero sintio demasiado. Hacia mucho tiempo nadie la besaba de esa forma, su marido ni siquiera la saludaba cuando entraba en la casa. Un beso, uno solo, con el que tuvo la certeza que de ahora en mas las cosas cambiarian , que el dolor desapareceria, y que podia ser feliz.
Finalmente, luego de despedirse cada uno volvio a su casa.
Como era de esperarse el marido no hizo ningun tipo de interrogatorio a la mujer ni le pidio explicaciones por la tardanza, solo le ordeno que le preparara la cena y que luego lo deje en paz ya que queria leer.
Eso mismo hizo ella, una vez que le sirvio la comida fue directo a la cama a dormir, ansiando la llegada del dia siguiente para ver a ese hombre que le habia robado el corazon esa noche.
Al otro dia, tal como habian acordado se encontraron los dos, en la misma cafeteria, ese lugar en el que se demostraban su amor a diario, en el que la pasion fue creciendo con cada cita, ese lugar, que usaban como "escondite"para su idilio extremo y en el que una noche y luego de varios meses , decididos a ser felices juntos, decidieron asesinar al marido.
La ocasion era perfecta.
El dia anterior la pareja habia tenido una fuerte discusion en el que el resultado fueron unos cuantos golpes de parte del marido hacia ella, hasta el punto de dejarla tirada en el suelo , rodeada de un charco de sangre .
Ella habia logrado escapar y ahora estaba junto a su amante , ese hombre al cual amaba con lucura, y juntos se iban a deshacer de aquel violento ser.
Todo lo sucesido la noche anterior le generaba un gran odio a la mujer, y, tal ves , guiada por este odio le dijo a su amante que ya no soportaba mas esa situacion y que habia que llevar a cabo lo planeado.
Esa noche cuando se sentara el marido a leer su novela lo harian.
Le pidio a su amante que tenga mucho cuidado y sea precavido porque no queria que nada malo le pase, el simplemente respondio:- no te preocupes, todo saldra bien... Te amo.
Ella le respondio:- lo se, y yo te amo a ti...
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
El amante se acerca, puñal en mano al marido, y sorpresivamente hunde el arma en el cuello de su victima.
Yaciendo el cuerpo ya sin vida, huye al encuentro de su amada, con la esperanza de que, de esta forma, ambos puedan ser felices juntos.
Yasmín Álvarez, Naara Bascetto, Marilyn Marashrian y Fabricio Palavecino
miércoles, 19 de marzo de 2014
Libros torre + Solidaridad
El año pasado con los chicos de 4to. B de La Gruta tuve la oportunidad de realizar una actividad que estuvo buenísima, no sólo por la inmensa creatividad que les permitió mostrar sino porque la finalidad era preparar regalos para un grupo de nenas que viven en un hogar en Lanús.
Hace años, mi mamá me trajo de Italia un modelo de libro-objeto desconocido en nuestro país, el libro torre o libro cubo. Se trata de un formato de cajitas de distintos tamaños donde el texto se va leyendo a medida que se va armando una estructura en la que aparecen los personajes del cuento y, en otra de las caras, un castillo que había sido elegido previamente como escenario para el relato.
La actividad incluyó desde la confección de cada una de las cajitas, la escritura del texto y la ilustración que lo acompaña.
El trabajo terminó cuando llevamos las cajitas al hogar y las alumnas leyeron sus creaciones a las nenas que no dejaban de jugar con los libritos. Más que hermosa experiencia...














jueves, 17 de octubre de 2013
Alegrón
El pasado 27 de Septiembre se entregaron los premios del concurso literario del Diario La Idea de Remedios de Escalada. Tuve el orgullo de acompañar a mi alumna Bárbara Parisi de 4to. A del Instituto Gruta Nuestra Señora de Lourdes a recibir la 1era. mención en la categoría Cuento adolescentes. El texto fue publicado en una antología editada por el medio organizador. Mis felicitaciones a la ganadora. Para los que quieran leerlo, el relato está publicado en el blog.
martes, 20 de agosto de 2013
Épica futbolística
Hablábamos de épica, de héroes, de batallas imposibles de ser ganadas y Fabián Nicolella escribió esta historia que, en lo personal, me encantó.
Esa mañana no era como cualquier otra. La noche anterior apenas había podido dormir de los nervios. Cuando por fin pegó un ojo, se despertó al amanecer con la sensación de haber dormido tan solo unos segundos.
Su compañero de habitación en la concentración tampoco había dormido bien; estuvo hasta altas horas de la madrugada mascando chicle y mirando el techo.
Luego de comer un abundante desayuno, empezó el entrenamiento. Mientras todos trotaban, él no podía concentrarse: lo único que pensaba era en cómo se le había ocurrido a la organización que jugaran al mediodía bajo el sol abrasante. Debía ser por la televisación, sí, seguro era eso.
Cuando los jugadores estaban en el túnel formados para salir, ya había un clima de guerra. Los primeros en salir, encabezados por él, ingresaron al terreno de juego con el aliento de la gente.
Cuando el referí pitó el inicio, el gigante de cemento enloqueció. El partido era una batalla, los dos equipos se disputaban la pelota ferozmente. Tal era así, que el primer tiempo terminó con ambos equipos empatados en cero. En los vestuarios, el equipo se daba ánimo:
-Vamos, ché, no es imposible, nosotros podemos – dijo el capitán.
“Nosotros podemos”, pero bien sabía el equipo que sin él no iban a lograr mucho.
El segundo tiempo comenzó y empezaba igual que el primero. Hasta que, transcurridos seis minutos, luego de un mal rechazo y en una clara jugada polémica, él anotaba el 1-0 metiendo mano en el asunto. Ya no importaba, se ganaba, pero la embestida rival era muy fuerte. Hasta el momento en que, luego de sólo cuatro minutos del gol, él recibe en la mitad de cancha y desenvainando su espada, uno a uno va dejando por el camino a sus rivales, dibujando en el terreno de juego exquisitas figuras. Humillada y superada la mitad de sus adversarios, ejecuta al guardameta con su sutil movimiento, y todos los presentes quedan asombrados y callan, pero callan porque no saben cómo reaccionar ante tan maravillosa jugada. En seguida, todos estallan en un grito, todos menos algunos que tan solo tienen en su cara un gesto de tristeza: son los humillados.
Como siguió el partido ya no importa. Sí, ellos metieron un gol, pero no sirvió más que para la estadística. Lo único que importa es que, con la mano de Dios y el gol del siglo, una semana después, la Argentina ganaría el mundial. Y Maradona también.
Noticias sobre leyendas
Cuando trabajamos con las leyendas urbanas, un grupo de alumnas recreó un diario de época en el que aparecía el relato de una de las famosas historias que se convirtió en mito. Nostálgicos, disfruten la edición.
Objetos con historia
Estuvimos leyendo Los días del venado, de Liliana Bodoc y se nos ocurrió abrir nuetsro propio baúl de los recuerdos para contar sus historias tal como lo hacía Vieja Kush. Este es uno de los relatos...
El baúl de los recuerdos.
Estaba en la cocina, preparando la cena y de pronto oigo: “¡Mamá, mamá!”, muy asustada corro inmediatamente hacia mi hija “¿Dónde estás Clara?”, “Acá mami, en el ático”, puedo asegurar que nunca corrí tanto como en ese instante, ¿Qué le pasaba?, ¿Por qué llamaba con tanta desesperación? Subo las escaleras y la encuentro arrodillada frente a mi viejo baúl, “¡Clara me asustaste!, pensé que algo te había pasado” y ella sonriente me dice: “Tranquila mami, ¿Que me va a pasar?”, claro ella no sabe la desesperación que sufre una madre al oír gritar a su hija, pero bueno, sigo con mi historia. Estaba arrodillada frente a mi viejo baúl, aquel en el cual guarde todos mis más preciados recuerdos, es mi tesoro, toda mi niñez y mi adolescencia están allí, son los únicos recuerdos que me quedan. “¡Mami! Vuelve a gritar”, ¿Qué es lo que pasa Clara, por qué gritas, estoy al lado tuyo?, “Tenes razón ma, perdóname pero estoy muy emocionada por lo que acabo de encontrar”, en ese mismo instante mi cara se transformo, ¿Habrá encontrado algo malo o algo bueno? Y respondí “¿Qué encontraste?, Clara sonriendo, con una sonrisa que nunca antes había visto me mira: “¡Encontré en una cajita cartas de amor!”. Por un momento me quedé helada, ¿Debería contarle la historia de mi primer amor?, “¡Ma, dale contame, ¿Quién era Esteban?!”, millones de recuerdos pasaron por mi mentes y decidí contarle acerca de él.
Esteban fue mi primer amor, lo conocí en el colegio a los 9 años y nunca nos dejamos de hablar, compartíamos juegos, salidas, escapadas, risas. Nuestras familias se llevaban muy bien, siempre se reunían y nosotros siempre nos veíamos. El 22 de Junio, fecha que nunca voy a olvidar, Esteban vino corriendo hacia mi casa, golpeó la puerta le pregunto a tu abuela por mí, yo estaba durmiendo, pero como era tanta la confianza que había entre ello le dijo que valla y me despierte y así fue, yo no entendía bien lo que ocurría, pero en medio de enormes sonrisas me dijo: “Ana, ¿Querés ser mi novia?”, ni lo dude y así fue empezó nuestra relación. Clara me miraba sorprendida, sus ojos brillaban, pero algo en su carita me decía que no todo estaba bien, ¿Qué te pasa mi amor?, “Nada ma, es que leí una de esas cartas y decía que te iba a extrañar mucho y fue la última que te escribió”, más y más recuerdos volvían a mí, algunos tristes y otros alegres. “Hay un pedazo de la historia que aun no te conté, pero creo que es demasiado por hoy”, “¡No mami, por favor contame que paso, porque Esteban se fue y no te escribió más!”, mis ojos se llenaron de lagrimas, ¿Cómo le iba a decir que Esteban sufría de una fuerte enfermedad y que producto de esta falleció?, ¡Es demasiado pequeña aun! no podía contarle la verdad. “¡Clara es demasiado por hoy!”, “Por favor ma, te prometo que nunca más te pregunto del tema, pero dime”. No le podía decir la verdad así que tuve que inventarle algo, solo para verla feliz.
A los 16 años, Esteban se mudó con su familia, muchísimos kilómetros lejos de nuestro antiguo hogar, los dos estábamos muy tristes, 7 años juntos y de un día para el otro el destino nos separa. Durante los años que siguieron nos escribimos pero esa carta que leíste fue la última que recibí, nunca supe porque no volvió a escribirme, es hasta el día de hoy que no se qué será de mi primer gran amor, he intentado buscarlo pero nada supe de él ni de su familia, ahora sabes el porqué de esa última carta, Clara, con los ojos brillosos me dijo “Que triste historia mami” y me abrazó como nunca antes. Tomé las cartas y las guarde en el mismo lugar donde estaban, mis lagrimas caían sobre ellas, ¿Cómo esa horrible enfermedad se llevo a mi verdadero amor? ¿Por qué?
La bronca que sufrí de chica regresó, la culpa de no poder despedirme también; todos recuerdos que juré nunca más tocar. Sequé mis lágrimas y seguí adelante, porque sé que a él le gustaría verme siempre feliz.
Araneo María Lujan.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













